No vi el video directo. Vi este tuit primero, en mi timeline, de alguien que ni sigo.
No sé quién más ha visto todo esto junto. Lo fui guardando conforme me iba llegando, en el orden en que pasó. Si tienes algo que sumar, hay un formulario al final de todo esto.
No vi el video directo. Vi este tuit primero, en mi timeline, de alguien que ni sigo.
Los 142 empleados entraron a trabajar normal, a las 7:00 a.m. A las 9:00, las cámaras de la tienda se apagaron por completo durante una hora. Cuando volvieron a las 10:00, "no se veía nada raro". A las 11:00, un compañero notó que ya no había nadie en cajas ni pasillos. Nadie los vio salir. Sus carros y sus cosas siguen adentro.
La tienda cerró "de forma temporal, en colaboración con las autoridades". Eso es literalmente todo lo que dijeron.
Un día después del video, salió esto en un diario local — el mismo que enlazaba el tuit.
nota mía: "falsas desapariciones". así, tal cual. ni siquiera dicen "en investigación" — ya lo están descartando de entrada, un día después.
Entre los nombres que empezaron a circular en grupos de familiares estaba uno que sí tenía redes sociales públicas. Su cuenta seguía ahí, tal cual la dejó.
Su última foto es de la tienda, en su uniforme, con su gafete. La subió apenas unos días antes del 10 de agosto.
Su última historia — de esas que se borran solas en 24 horas, pero alguien alcanzó a capturarla antes — decía solo esto:
"nos citaron a una junta rara antes de entrar hoy 👀 raro raro"
Después de esa historia, nada. Ni una foto más, ni una conexión.
nota mía: fue él. el whatsapp, el correo, el audio que siguen más abajo — todo llegó desde el mismo número, ya después de que su cuenta se quedó congelada. no sé cómo le hizo para seguir mandando cosas estando adentro, pero fue él.
Alguien empezó a pegar carteles cerca de la tienda. La mayoría no tienen nombre — solo descripción física. Excepto uno.
nota mía: de los seis, solo uno tiene nombre. alguien sí sabía quién era.
Empezaron a juntar reportes de cualquiera que supiera algo, por pequeño que fuera. Si tú también viste algo, este es el formulario que armaron.
→ llenar el formulario de la familia de ClaraUn correo. No sé quién lo filtró ni cómo llegó a mí.
nota mía: ¿"cliente en Gotemburgo"? ¿"volumen"? de qué exactamente. y ¿por qué la discreción es sobre el personal, no sobre el producto?
Es del grupo de WhatsApp donde varias familias de los desaparecidos se estaban organizando. Uno de ellos empezó a decir que había conseguido algo por su cuenta.
nota mía: ¿de dónde sacó acceso a los servidores de IKEA? eso no lo explica en ningún mensaje. y aun así los convenció de ir a plantarse afuera de la Fiscalía con "pruebas impresas".
Un audio de radio, de apenas 34 segundos, justo antes del apagón de cámaras. Esta vez sí sé de dónde salió: Mateo, el mismo del grupo de las familias, convenció a uno de los guardias de seguridad de prestarle su radio "un rato". Lo que encontró ahí fue esto.
nota mía: si esto es real, el apagón no fue un fallo técnico. alguien lo pidió, a propósito, minutos antes de que empezara todo. lo que no sé es cómo un guardia le prestó su radio a un desconocido así nada más.
Autoridades portuarias en Veracruz interceptaron un contenedor marcado como "mobiliario", con destino a Gotemburgo, Suecia. Adentro no había muebles — eran piezas de armamento desmontado. Esa pista llevó a una bodega en las afueras de Puebla, donde un operativo policial encontró a los 142 trabajadores, todavía retenidos, todavía produciendo, bajo vigilancia armada. Todos con vida. Entre ellos estaba Emiliano Cruz — según dos de los liberados, la persona que había estado sacando información desde adentro todo este tiempo.
Antonio Pérez alcanzó a huir del país antes del operativo; hoy tiene ficha roja de Interpol. Carlos Domínguez, encargado de logística de la tienda, fue detenido ahí mismo — según se filtró, está cooperando con la Fiscalía a cambio de una sentencia menor. Chucho, el guardia, apareció muerto días antes del rescate. Lo reportaron como suicidio. Su familia no lo cree, y la verdad, yo tampoco.
Nadie ha confirmado si en Suecia, en las oficinas centrales de IKEA, alguien sabía algo de todo esto. Esa parte sigue abierta.
Así es como me fue llegando todo, en el orden en que pasó: